Son unas personas importantes en el contexto de las familias. Su singularidad encaja en lo que es su identidad, autonomía y realizaciones. Su rol les es conferido en íntima relación biológica, que los torna únicos en la estructura familiar.
En términos de sus funciones como tales, no suelen ser sustituidos; y tales funciones se entremezclan con una dosis de compromisos, ternura y negociaciones con sus nietos.
IMÁGENES DE LOS ABUELOS Y ABUELAS
Las imágenes físicas están asociadas a las canas con unas tonalidades tipo arcoíris: franjas blancas que suelen presentar unos tonos entre franjas blancas, negras y marrones. El algunos casos la tonalidad es de un tono blanco en su totalidad.
Las canas, ¡hay las canas! Suelen generar para algunos una atención al punto de estar al día en los cuidados pertinentes. ¡Es parte de la vida misma y de las maneras de ver y entender al mundo! ¡Las canas son de propiedad privada!; tienen nombres y apellidos.
LA ABUELIDAD ENTRELAZA SUS FUNCIONES EN EL VINCULO DEL AMOR
Las experiencias vividas guían a los abuelos a desempeñar dos de las artes del ser humano: contar y narrar historias. Algunos se convierten a partir de la narrativa verbal a la elaboración de cuentos; más allá del cuento clásico de “Blanca nieves” o el de la “Bella Durmiente”. Había una vez… Yo recuerdo cuando era niña que mis padres…
El ejercicio de la abuelitud puede llegar a ser un espacio cálido, un lugar seguro. Para esto, los abuelos han de requerir entender que su misión no es la de corregir, sino la de acoger. Bastara conectar con cada nieto y/o nieta en particular y con todos en general.
Los gratos momentos vividos entre abuelos y nietos, se convierten en gratas memorias que permanecerán en la vida de una generación distinta, no así desconectada; más bien vinculada.
MITO O REALIDAD QUE LOS ABUELOS SUELEN SER APOYADORES
Los abuelos realizan una función con sus nietos distinta, a las funciones empleadas mientras criaban a sus hijos. ¡Se conjugan los cambios físicos y lentitud al caminar despacio, ccómo correr y formar a sus nietos!
Más que ser apoyadores, el amor y cariño es lo propio, acurrucar, sorprender con un postre, responder a las peticiones de sus nietos: “Abuelita…abuelito tengo mucha hambre” …una expresión clásica cuando visitan el hogar de sus abuelos.
Redefinir el rol de criar frente a sus nietos: “Ya crie…ahora me toca ser abuela”. Esas criaturitas tiernas y que no tenemos el compromiso de criar; sino de disfrutar, verlos crecer y recrear haciendo comparaciones: “en mi tiempo las cosas eran distintas”, celebraremos eso y amémoslo tal como son.
CAMBIOS FISICOS…
El cuerpo y funciones de los abuelos se asocian a la lentitud al caminar, a un casi seguro cansancio y agotamiento con el paso de los años. Una realidad biopsicosocial transformada, distinta con el ocaso de la vida al presente o casi-casi al doblar de la esquina.
Aplica señalar que hoy día el rango en cuanto a las edades de las abuelas y abuelos se ha equilibrado al punto de contar con abuelas y abuelos más jóvenes. En cuanto a su estructura corporal, con el paso de los años sus cuerpos pudieran y de hecho es así, presentar transformaciones y cambios desde lo más simple a lo más complejo.
No obstante, las canas, ¡hay las canas! Cuánta preocupación provocan. Las canas en algunos casos; inquietan, aumentan el presupuesto, las visitas constantes a las tiendas, al salón, al espejo.
El gran dilema es que las canas se tornan desafiantes; ¿Quién puede con ellas? no se detienen…avanzan más rápido de lo que no se anhelara. Las canas se convierten en voceras de que algo está ocurriendo cuando se operan los cambios físicos, que el almanaque no deja de contar años tras años que la vida se forja con una criatura pero, que la misma no sigue igual.
Las cuentas del calendario de la vida no excluyen un año, todos con contados. ¡Eso es también belleza y gratificaciones de la existencia!
Imagina esta obra de arte:
Tres seres humanos entrelazan sus manos, mientras sus pasos se encaminan hacia adelante: ¡dos generaciones, los abuelos y un nieto!
¿Qué nombre le pondrías a este cuadro? ¿Me permites nombrarlo?
Lo hare: “La vida camina entrelazada”.
Por Bienvenida González


Deja una respuesta