El Dilema de la Vejez

¡Anhelada y descartada a la vez!

El vuelo de la Cigüeña con él bebe en su pico sostenido por un paño de color blanco, es  una metáfora de un ser viviente que llega al mundo;  con la expectativa de ser entregado en algún lugar. La cigüeña vuela; ¿cuándo y adonde llegara? ¡No figura su destino final!

La gran paradoja de nacer y anhelar vivir lo más posible; dicho de otra manera, es caminar hacia la vejez y a la vez, descartarla como una opción de vida en el tablero de la existencia.

Alberto Cortez,(1983) lanzo la canción : “La Vejez”, un poema que desglosa a través de rítmicos acordes musicales y  una interpretación insuperables, el tránsito impostergable para llegar a ella.

¡Ocho estrofas escritas e interpretadas por su cantautor con una profundidad y  significado, que eleva al más alto sentimiento de valoración de la vejez!

“La vejez… está a la vuelta de cualquier esquina, allí, donde uno menos se imagina se nos presenta por primera vez.   La vejez…es la más dura de las dictaduras, la grave ceremonia de clausura de lo que fue la juventud alguna vez”. Alberto Cortez

El pensamiento de Cortez, aproxima a una realidad que no siempre está en la lista de espera y planificación  presente y a futuro en determinadas personas. La falsa ilusión de permanencia en la tierra, suele atrapar a quienes han intentado por todos los medios situarse  en la etapa de la vejez; y, por consiguiente, darle la bienvenida es un tema no agendado.

Obviar a la vejez como si fuese una etapa fuera del llamado Ciclo Vital, el cual se vivencia en todo ser humano desde su concepción intrauterina hasta el término de su vida coronado con su muerte. 

El dilema de la vejez: “Anhelada y descartarla a la vez”; es sinónimo de nacer y morir. Observemos la algarabía que se manifiesta frente al nacimiento y la tristeza frente a la muerte. Dos extremos diametralmente opuestos. Un ciclo natural de la existencia humana.

CELEBRAR  ENVEJECER

 ¡Una  celebración involucra elementos que destacan el regocijo, la alegría, el reconocimiento, regalos, música, canciones, aplausos,  brindar alrededor de la ingesta alimenticia, algarabía y destacar por todo lo alto  las razones, circunstancias, éxitos y esfuerzos  que han motivado la celebración!

EN LA FAMILIA

Las familias son un contexto que ha sido diseñado justo para acoger a los miembros que las forman. Es interesante destacar que en la familia participan por lo general personas de diferentes etapas: abuelos, padres e hijos, con diferentes edades.

Lo esperado es, que la empatía y aceptación de cada miembro sea celebrada. En este sentido, realizar una mirada valorativa a lo interno de la familia a la vejez, es un gran privilegio y más aún una valoración real y efectiva a los envejecientes.

Escuchar la voz de ellos; sea está repetitiva, lenta y con volumen bajo. Crear un espacio real en el cual se perciban amados y respetados, tomados en cuenta a la hora de analizar y tomar decisiones importantes.

Materializar el compromiso de cuidados en el plano de su salud, que las expresiones de amor y cariño hacia ellos tengan un espacio y tiempo.

COMO PERSONA

Los envejecientes son personas en todo el sentido de la palabra,

A la altura de los años vividos es y ha sido relevante el “Yo Personal”. Esta relevancia es algo propio de la vida, no negociable ni transferida de una persona a otra.

¿Qué de ti´? Desde tu imagen física-corporal, tus emociones y tus pensamientos. ¿Cómo has clasificado y comprendido tu paso por la vida?

¿Contar tus años qué tal te ha parecido?, Identificar tus eventos y experiencias importantes en tu vida, lo que has realizado ya sea frente a pérdidas  y/o logros significativos. Lejos de ser una evaluación, podría interpretarse como un reconocimiento que oriente a conclusiones balances o equilibrios en tu vida.

Freddy Ginebra Giudicelli (2008), escribió una obra dedicada a sus nietos: “Antes De Que Pierda La Memoria” 2da.parte. Realiza un enfoque tan testimonial  de su existencia en esta tierra en la cual se cataloga como un hombre feliz al pasar de los años y lo manifiesta de manera textual:

“Amanecí con la certeza de que siempre he sido feliz. Es mi estado natural, aún en los momentos más difíciles, sigo corriendo el riesgo de hacer el ridículo y ser feliz por encima de todo.

La intencionalidad de vivir a la luz de los años vividos; con la actitud que cada año agregado al calendario de la vida, es una bendición. Las canas, el bastón, los medicamentos y las dietas : elementos sumados a la vida; los cuales son inevitables, caen en el rango de lo natural.  

¡Ser viejos es un privilegio; por lo tanto…celébralo entre tu persona y tus circunstancias!

EN LA SOCIEDAD

De los tres entornos señalados, todos son relevantes; no obstante, las implicaciones de la realidad social involucran aspectos a tomar en cuenta, a través de un colecticio extra personal y familiar; los cuales han de garantizar la seguridad social, aquellos cuidados y atenciones en el orden social y comunitario.

Las entidades a favor de la vejez o ancianidad en la mayoría de sociedades del mundo aúnan esfuerzos con el propósito de:

Humanizar a las personas en la vejez. La edad  o etapa de vida cualquiera  no es ni deberá constituirse en una discriminación que atente contra el cuidado y la exclusión social. Dada la realidad del papel fundamental de la familia en la formación de seres humanos y siendo la misma el eje fundamental de cualquier sociedad, unificar esfuerzos conjuntos que garanticen vivir el ocaso en el tramo de la vida; funcional.

SEÑALES Y SINTOMAS

Al pasar del tiempo, la etapa de la vejez en su noble manifestación espontánea de la vida, se encarga de enviar avisos a través del cuerpo y sus funciones. Tanto así, que el cuerpo revela  a través de sus síntomas lo que deja de decirse a través del lenguaje oral y escrito.  La sincronía de estar vivos armoniza con cada órgano en particular y cada función en la vida.

De ahí la alta relevancia de observar cada detalle que haya dejado de encajar en la regulación diaria de la vejez.

Se podría escuchar desde afuera : “eres una persona vieja”; pero, tu esencia vital te ha revelado en tu diálogo interno y personal tu real realidad. Por ejemplo los movimientos, ejercicios, trabajos y compromisos que requerían fuerzas y movilidad motora, se han ralentizado. Requieres pausar, de varias invitaciones, quizás asistas solo a una.

Las señales y los síntomas son sinónimos de vida fragmentada. Observarlos, darles valor de indicadores sin voz; pero de resultados visibles asociados a disminución motora, actitudes y conductas, pensamientos incoherentes, estados de ánimo distintos a los usualmente conocidos.

Estos indicadores en esencia contribuyen a la valoración del cuerpo, la estructura mental y emocional de los envejecientes. Las iniciativas para agenciar consultas con profesionales de la salud: Geriátricos, Neurólogos, Psicólogos, Psiquiatras, Médicos Internistas entre otros.

Por Bienvenida González


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