Las relaciones positivas

«Las relaciones positivas son sinónimas de relaciones saludables.»

¿En algún momento te has preguntado qué requieren las personas para entablar relaciones positivas? 

Esta es una pregunta que bien pudiera abarcar varios elementos explicativos y generar respuestas de igual manera distintas; según las concepciones de cada quien.

Donde existan personas en los diferentes entornos existenciales se entablan relaciones. Las relaciones vistas como el intercambio de interacciones, suelen establecerse en base a la distancia y cercanía física y emocional.

Las relaciones positivas son conexiones construidas en base a la mutua proximidad; esa vinculación basada en la valoración de quienes se relacionan, con límites claros, lealtad a prueba y seguridad verificada.

Las relaciones positivas suman y a su vez se desarrollan en las familias, amistades, relacionados y en comunidades. Bastará  la simple cercanía física o el  contacto por cualquiera de los diferentes medios de comunicación entre  dos, tres o más personas; entre grupos, comunidades y las sociedades que favorezcan una construcción firme y sólida de la misma.

Hoy día la gente dispone de la tecnología en sus diferentes aplicaciones para enlistar “a sus amigos virtuales” alcanzando niveles elevados de personas catalogadas como amigas en base a los “Likes”; o lo que se torna “Viral”. Modalidades de relaciones a verificar pendientes de ser calificadas como positivas.

Cualquier familia del mundo, tiene la opción de construir relaciones positivas a través de tener la  intencional de establecer lazos de conexiones fuertes que perduren hasta la edad adulta de los hijos y más allá.

Adultos que han sido formados con un nivel de congruencia y  concepción clara de la importancia vital de vivir con relaciones positivas, es el mejor regalo otorgado en una comunidad familiar.

Las relaciones positivas son sinónimas de relaciones saludables.

Toquemos de manera más ampliada, el concepto de vinculación, el cual resalta  la conexión física y emocional que alimenta el sentimiento de ser amado y amar. 

Si existe un pensamiento y percepción de pertenecer, ser apreciado, acogido y escuchado por que existe un ambiente donde es posible expresar lo que se piensa y siente, donde se celebra la alegría y se acompaña en el dolor y las pérdidas. ¡Se está en un entorno que privilegia la relación frente ante cualquier amenaza de distracción o en su defecto de boicotear! 

Las relaciones positivas no existen en otro planeta fuera de la tierra; tampoco son vividas por personas perfectas, santas e inmaculadas.

Las relaciones positivas  operan en un contexto humano y  en este punto, bien vale enfatizar que los protagonistas de las relaciones positivas son pasibles de equivocarse y  de  no entender con claridad la comunicación verbal y no verbal.

CONTRUIR RELACIONES POSITIVAS.-

Está al alcance de una propuesta individual y colectiva. Las relaciones positivas ni se venden ni se compran. Están a la disposición de toda persona que las anheles, la busquen y las hagan suyas.

La virtud de construir relaciones positivas es la siguiente: nacen, crecen y se reproducen de generación a generación. Solo bastara identificarlas, elegirlas y construirlas con quienes amamos  con un sentido, dirección y propósitos de bienestar y salud integral.

Por Bienvenida González


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