¡Cuántos sueños, emociones y fantasías asociados a vivir en pareja! Es probable que usted tenga relatos y anécdotas de sus etapas de la adolescencia y juventud, etapas en las cuales revoloteaban en la mente preguntas pertinentes como la siguiente: ¿Con quién me casare?
En la década de los sesenta recibí el obsequio de alguien que me pretendía, del libro: “Cómo Pescar Marido” de Ana María Calera. El motivo de quien me pretendía era su interés en yo adquiriera destrezas en mi condición de una mujer joven para conquistar a un hombre, en este caso él mismo.
Es indiscutible y puesta a toda prueba la inclinación natural de hombres y mujeres para tomar la decisión de vivir juntos. Los cuentos de Hadas lo han recreado de diversas maneras, con hilos brillantes de fantasías, con un colorido que envuelve a los lectores y oyentes de los mismos.
El cierre a manera de conclusión de tales cuentos, pudiera adquirir la categoría de una especie de seducción y atrapamiento emocional con la consabida certificación de que: ¡Se casaron y fueron felices! La ilusión de vivir en pareja connota dos posibles realidades; por un lado la alegría de consumar un anhelo profundo de haber encontrado el amor de la vida, y que más oportuno que celebrar; y, por otro lado que la imaginación conduzca a una desconexión de lo tangible, de lo real.
Para vivir en pareja, la condición indispensable es la de encontrar o elegir a la persona con quien se ha de vivir. El Dr. Neil Clark Warren, escribió una obra de cierto interés para aquellas personas que han decidido vivir en una relación de pareja: “Cómo hallar El Amor de tu Vida”. Él ha señalado unos diez principios para escoger a la persona adecuada. En los cuales ilustra variables a tomar en cuenta para tales fines. Un desafío a toda prueba, sin lugar a dudas.
El Dr. Warren enfoca algo determinante el amor en la persona elegida y enfatiza en lo siguiente: “Busque a una persona para amar que sea muy parecida a usted” ¿Qué le parece a usted este principio? Pareciera que este principio desmonta el mito de que los polos opuestos se atraen en el marco del galanteo y seducción.
En este punto podríamos adentrarnos en algunos mitos que han sido insertados y promovidos al momento de elegir a una persona con el objetivo de vivir en pareja: “Estoy buscando a mi media naranja”, la persona ideal que me hará feliz y que me completará.
Otro de los mitos es dar por sentado que el amor todo lo puede y vivir el día a día con una ausencia de compromiso y de la esperada inversión oportuna y sostenida que guie a la estabilidad y crecimiento emocional de la relación.
Vivir en pareja, es una de las experiencias gratificantes de la vida; siempre y cuando la elección haya sido mutua: te elegí y soy elegida: Ambos somos elegidos; estamos a la par…somos pareja.
“Estamos en sintonía aun en el caso de que en un momento dado, se produzca algo que desafine…volveremos a afinar”.
Por Bienvenida González


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