¡La crianza como un arte!

Criar es un conjunto de realizaciones muy similar a los trazos realizados por el artista del pincel en un lienzo. Una real obra de arte con formas  y líneas creativas  y diseñadas a través de imágenes de lo que se ha pretendido plasmar. El padre y la madre unirán propósitos en cuanto a las formas, colores y significados.

Por momentos trazan las líneas a manera de principios y valores, nutren y alimentan,guiaan e indican los distintos caminos de formación humana, espiritual y emocional; a sabiendas de que en uno u otro momento los correctivos también formaran parte de la crianza. Borrar y volver a intentar algo distinto a lo implementado, encarna la grandeza del arte de criar.

La responsabilidad parental.-

¡Es adquirida desde el momento de la concepción!. Darse cuenta que se ha producido un embarazo y que un ser vivo se gesta en el útero de su madre, con la acción también del padre; eso da lugar a uno de los pactos de amor significativo: engendrar a un ser humano como “tú” y como “yo”.

¡Compartir la vida de esta manera, es una realización que ha de involucrar un pacto de amor, de cuidados y compromisos! Es una atención compartidas entre la madre, el padre, la criatura concebida y el entorno físico y emocional.

Estos inicios determinarán que tanto se ha asumido la responsabilidad de estar, asumir y realizar la crianza como un arte.  

Los padres y lo hijos crecen y aprender juntos.-

¿Estamos hablando de pedagogía, o nos interesa enfocar las diferentes interacciones entre los padres y sus hijos que de alguna manera influyen en el aprendizaje mutuo?  

La familia como tal vive y realiza sus funciones en constantes movimientos y transformaciones.

Esta realidad sugiere la ausencia de lo estático; más bien, plantea el dinamismo en cuanto a intercambios a través de las actitudes, conductas y la comunicación, ésta última en su expresión verbal y no verbal.

 “El Arte de Criar”, enlaza a los padres y a los hijos de tal manera, que cada nacimiento estará conectado a los aspectos emocionales de cada progenitor, su relación conyugal, nivel educativo, estabilidad emocional y características del entorno en sus diferentes áreas como la economía y contexto cultural.

No será suficiente embarazarse y realizar los preparativos para dar la bienvenida; será oportuno plantearse quee atmósfera se construirá para la formación de personas, no perfectas, pero si, adecuadas.

Cada hijo procreado ocupa un lugar físico y emocional, al igual que sus padres.  Las circunstancias son distintas ante el nacimiento de cada uno de sus hijos.

Una analogía de las aves que construyen el nido al aire, realizan  un diseño espectacular, se agencian de los materiales en el entorno y los colocan como si tuvieran un croquis o maqueta. Los viajes en idas y venidas hasta que el nido adquiere las características para recibir los huevos que se convertirán en crías.

¡Es un real rito de pasaje! Son los movimientos y realizaciones para recibir y criar. ¡Puro arte de criar con significado y adecuación pertinentes!

La relación conyugal entre los padres, sus condiciones económicas, los niveles de madurez de ambos, el contexto físico donde vive la familia, elementos socioculturales y de orden espiritual, la posición que ocupa cada hijo en el orden de nacimiento; se constituyen en posibles amenazas para “El Arte de Criar”.

La resistencia a innovar maneras distintas o el clásico pensamiento de hago lo que puedo hacer, por consiguiente: “A mí me criaron así” …  “Somos así y así somos”.

En resumidas cuentas, analizar su manera de pensar, ejecutar cambios, ejercer la autoridad sin autoritarismo basados en que “mis hijos; son míos”, es la opción para los padres aprender también.    

Tareas de padres e hijos.-

La interacción entre padres e hijos conlleva además del elemento sanguíneo, un sin número de demandas a ser implementadas. Demandas que se sustentan en las interacciones diarias y la proyección que los padres visualicen; en cuanto a su propósito al criar.

El proceso de crecer se perfila en la íntima realización del cómo, cuándo y cómo los padres como figuras de autoridad ejercen el cuidado, cobertura de las necesidades físicas, emocionales y espirituales, el estilo de comunicar y la expresión física y emocional del amor y cariño.

¡Los hijos asimilarán y reproducirán los modelos presentados por sus padres!

Algo interesante es lo que va ocurriendo en el plano del aprendizaje tanto de los padres como de los hijos.

Minuchin y Cisman (1983) especifican lo siguiente en relación al ejercicio de los padres y la crianza:

“El subsistema parental tiene que modificarse a medida que el niño crece y sus necesidades cambian. Con el aumento de su capacidad, se le deben dar más oportunidades para que tome decisiones y se controle a sí mismo. Las familias con hijos adolescentes han de practicar una modalidad de negociación diferente que las familias con hijos pequeños. Los padres con hijos mayores tendrán que concederles más autoridad, al tiempo que les exigen más responsabilidad”.

Tentaciones parentales.-

A manera de ilustración compartimos las siguientes observaciones a manera inducción a la reflexión respecto al “Arte de Criar”.  ¿Podrían los padres progenitores o aquellas personas que han desempeñado el rol instrumental de ser padres, incursionar o ceder a estas tentaciones?

  • Hacer por los hijos, lo que ellos pueden hacer por sí mismos.
  • Ser padres permisivos en nombre del amor.
  • Experimentar culpa cuando en la adultez los hijos determinan realizar lo opuesto a los principios y valores inculcados en su formación.
  • Hacer uso del chantaje para aplicar medidas disciplinarias.

¡ALGO PARA PENSAR!

¡HAY ESPERANZAS PARA REALIZAR LA CRIANZA COMO UN ARTE!

     Cuando desperté,  junto a mi regazo nuestro hijo recién nacido. Una sensación de impotencia se apoderó de mí: ¿qué madre podría ser?

     El padre frente a mí, murmuraba en tono bajo: mi amada nos irá bien. Mis pensamientos revoloteaban en mi cabeza; es que no entiendo  como  podré ser una madre adecuada.

     Tengo temor de criar igual a la manera como fui criada…

     Crecí sin haber recibido amor y ternura… su compañero la escuchaba

     Y con sus brazos extendidos la rodeo con un abrazo cálido y tierno a la vez le decía: juntos vamos a hacernos cargo y amar a nuestro hijo,

     Estaremos con él  y  lo criaremos brindándole amor, cuidados y  protección. Ella reacciona: ¿crees que podamos hacerlo?    ¡Si mi amor…vamos a lograrlo!

Bienvenida González


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